Plaza, CAI y Sporting marcan un hito para el fútbol panameño en la Copa Centroamericana
La semana pasada, el fútbol panameño vivió uno de sus momentos más significativos a nivel internacional. Tres equipos de la Liga Panameña de Fútbol —Plaza Amador, Club Atlético Independiente (CAI) y Sporting San Miguelito— derrotaron consecutivamente a tres de los clubes más históricos de Costa Rica en la Copa Centroamericana 2025, enviando un mensaje claro: Panamá ya no solo lidera en selecciones nacionales, ahora también domina desde sus clubes.
Plaza Amador rompe la historia en Alajuela
El primero en golpear fue Plaza Amador, que protagonizó una remontada memorable ante la Liga Deportiva Alajuelense en su propio estadio. A pesar de ir perdiendo desde el primer tiempo, los dirigidos por Jorge Dely Valdés no se rindieron. Yoameth Murillo empató al minuto 73 y en el tiempo de reposición, Everardo Rose silenció el estadio con un gol que selló el 2‑1 definitivo. Fue la primera vez que un club panameño vencía al Alajuelense como visitante en un torneo internacional. Una hazaña que quedará en la memoria del fútbol istmeño.
CAI y Sporting SM confirman que no fue suerte
Pocos días después, el CAI de La Chorrera dio otro golpe de autoridad al vencer al Deportivo Saprissa, el club más laureado de Costa Rica. Orden, disciplina táctica y personalidad fueron las claves del triunfo. Como si fuera poco, Sporting San Miguelito completó la hazaña al imponerse 2‑0 ante el Club Sport Herediano, con un juego sólido y eficiente. Así, los tres representantes panameños lograron lo que nunca antes había ocurrido: barrer a los clubes ticos en una misma fase de un torneo internacional.
La LPF ya no es la misma y la selección dejó de ser aprendiz
Este "triplete" de triunfos no es un accidente, sino el resultado visible de años de transformación en la Liga Panameña de Fútbol. La inversión en infraestructura, como el moderno complejo COS Sports Plaza; la apuesta por técnicos capacitados; y el fortalecimiento de los procesos formativos han elevado el nivel competitivo de la liga local. El resultado: clubes más preparados, jugadores más ambiciosos y un torneo que ya puede mirar de tú a tú a ligas como la costarricense o la hondureña.
Las buenas presentaciones de la selección panameña en torneos como la Copa Oro o las eliminatorias mundialistas ya no sorprende. Pero ahora esa superioridad comienza a reflejarse también en los clubes. Panamá ha dejado de ser el “aprendiz” de Centroamérica para convertirse en referente. Y eso, en fútbol, no se finge: se demuestra en la cancha.
Ya no competimos para aprender. Competimos para ganar
Para muchos analistas, estos resultados marcan un cambio de era. El fútbol panameño ha alcanzado una madurez que le permite competir con ambición y carácter. Lo ocurrido esta semana en la Copa Centroamericana no solo llena de orgullo a la afición, sino que confirma algo más profundo: la LPF ha dejado de ser una liga de transición para convertirse en una plataforma de alto rendimiento regional.
Panamá, que ya lidera a nivel de selecciones, está consolidando también su supremacía en el fútbol de clubes. Lo que parecía impensable hace una década hoy es una realidad: nuestros equipos ya no salen a resistir, salen a ganar. Y lo están logrando.