La ética Periodista frente a grandes desafíos del poder y de las redes sociales
La ética constituye el eje sólido del reconocimiento de la credibilidad, especialmente en un oficio como el periodismo dedicado a informar a la sociedad, pero en la actualidad se encuentran distintas manifestaciones de aspectos económicos, interese político y la exigencia de la velocidad y rapidez que ha traído con ello una aceleración digital. Viven en una época de frecuentes ataques de campañas sucias, descalificaciones y hasta amenazas mediante redes sociales, que muchas veces se dirigen contra las agendas informativas de los medios de comunicación.
El periodismo responsable no debe darse abasto y es allí precisamente donde la epicidad deja de ser un simple planteamiento y pasa a ser una práctica diaria que sirve para resistirse.
Ante las constantes amenazas, el periodismo exige una mayor rigor en la manipulación de la información, no debe reducirse su investigación ni reproducir contenido, si no se verifica, no disfrazar comentarios por razones editoriales, no ocultar contextos, pues toda esto podría generar una crisis de confianza y la ausencia de ética.
La entrada de las redes sociales añade nuevos obstáculos para la tarea periodística, no solo transmitir la información, sino también recibir ese feedback inmediato que generalmente contiene agresividad o manipulación, convirtiendo en un ruido digital que pueda llevar a una autocensura de las emisiones de la información, incluso contraria al rigor profesional.
En este entorno, la respuesta del periodismo debe fundamentarse en los principios éticos de verificar la información antes de publicarla, de hacer transparente dicha información, corregirlas, ser honesto y tratar justamente a las personas, y, separar la verdad de las opiniones.
Panamá necesita de periodistas preparados con valores éticos sólidos, porque cuando se exige a través de algún sector y las redes sociales se muestran se debe mantiene esa distinción entre el verdadero profesional del periodismo y el que usurpa esta profesión. El compromiso ético de las personas del medio de comunicación se convierte entonces en la única herramienta para diferenciar al periodista responsable de quienes carecen de ética.
La autora es Periodista y Abogada.