El equipo está listo: ¡Hora de ganar!
La convocatoria de Panamá para la doble fecha FIFA, que se jugará el próximo viernes y lunes, muestra una decisión consciente de renovar el equipo, combinando experiencia y juventud con el objetivo de lograr buenos resultados.
La estrategia refleja una apuesta por mantener viva la ilusión de clasificar al mundial, enfrentándose a El Salvador y Surinam en partidos cruciales. La intención es transmitir confianza, esperanza y determinación en cada jugador, para que la selección se sienta apoyada y motivada en estos momentos decisivos.
Si hay algo que todos conocen muy bien es que nunca es posible complacer a todos en una convocatoria de la selección nacional. Cada vez que se anuncia una lista, surgen debates, críticas y muchas opiniones encontradas entre los aficionados, expertos y los medios.
Hay quienes lamentan la ausencia de jugadores claves, otros que se sorprenden por la aparición de nuevas figuras, y también quienes se preocupan por la falta de experiencia o los posibles riesgos que esto pueda implicar. Esa diversidad de voces refleja la pasión y el compromiso que todos sienten por el equipo, aunque no siempre sea fácil ponerse de acuerdo.
Luego de los empates ante Surinam y Guatemala, se hizo sentir con fuerza el clamor de la afición y los expertos: querían ver de nuevo en la selección nacional a dos futbolistas veteranos y consagrados, que juegan en el torneo local y cuentan con mucha experiencia internacional.
Alberto “Negrito” Quintero, que ha brillado durante este 2025 con un nivel destacado, y Armando Cooper, quien logró un regreso exitoso tras casi dos años sin actividad, son las figuras que muchos esperaban para reforzar al equipo y aportar seguridad en momentos clave.
Sin embargo, el cuerpo técnico encabezado por Thomas Christiansen mantuvo firme su convicción y no cedió ante el clamor popular. Saben que esas voces no siempre ofrecen la solución definitiva, sino más bien una apuesta arriesgada. Por eso, eligieron confiar en la base de jugadores con la que han trabajado arduamente y que ya ha demostrado buenos resultados.
Aunque hicieron algunos ajustes en los nombres dentro del grupo habitual, optaron por mantener la estabilidad y no presentar grandes novedades, apostando por la continuidad y el esfuerzo colectivo.
Resalta la incorporación de “caras nuevas” en la convocatoria, como Omar Browne, José Murillo y Jiovany Ramos, quienes aportan no solo diversidad en las estrategias, sino también una mentalidad renovada y motivada. Browne, en particular, vuelve a la selección después de no haber jugado desde marzo de 2023, y ese regreso puede representar un gran impulso para el medio campo, trayendo energía y nuevas ideas al equipo en momentos importantes.
La combinación entre los legionarios y algunos “jugadores del patio” muestra claramente que el técnico busca un equilibrio cuidadoso en la convocatoria, intentando fortalecer todas las áreas del campo.
No obstante, la selección enfrenta ausencias importantes, como la del capitán Aníbal Godoy, quien está suspendido para el partido en el Cuscatlán, y Carlos Harvey, que se encuentra en proceso de recuperación tras una lesión. Estas bajas podrían influir en la solidez defensiva del equipo, poniendo a prueba la capacidad de adaptación y el compromiso colectivo de los convocados.
La idea del director técnico, podemos imaginar, es que el equipo sea protagonista en el partido, con un control firme del medio campo y aprovechando con contundencia cualquier error que cometa el rival. Uno de los grandes retos será mejorar la definición frente al arco, porque Panamá crea muchas oportunidades de gol que, por diversas razones, no terminan concretándose. Recuperar esa eficacia será fundamental para transformar el esfuerzo y la entrega en resultados positivos y alegrías para la afición.
Conseguir los seis puntos en esta doble fecha sería un objetivo muy positivo; sumar cuatro, uno de visitante y tres de local, no sería un mal resultado. Sin embargo, eso también implica que la tensión y la incertidumbre se alargarían hasta noviembre, y el equipo empezaría a jugar más con la calculadora en mano, siempre atento a lo que ocurra en el otro estadio. Es una situación que exige concentración y paciencia, sabiendo que cada punto puede marcar la diferencia en la clasificación.
Al fina hay un solo objetivo: "Renovación y compromiso”: la clave de Panamá para ir al mundial.
El autor es periodista.