San Miguelito inicia operativo especial de aseo con apoyo gubernamental
ste jueves 1 de enero de 2026, la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) puso en marcha un operativo especial de limpieza y recolección de basura en el distrito de San Miguelito, en el marco de la intervención urgente declarada por el Gobierno nacional ante la crisis de residuos sólidos que este popular distrito de la provincia de Panamá.
La movilización forma parte del plan denominado “Con paso firme San Miguelito 2026”, el cual, según el administrador general de la AAUD, Ovil Moreno, se mantendrá activo hasta el 18 de enero del presente año.
Para atender la magnitud del problema, la autoridad ha desplegado un amplio contingente logístico que incluye más de 40 camiones, 20 excavadoras, cinco camiones tipo rejilla, cinco compactadoras y alrededor de 100 trabajadores que operan en distintos puntos del distrito para retirar los residuos acumulados.
Moreno explicó que la intervención responde a la acumulación de basura en distintos sectores, con desechos sueltos que complican la recolección manual y justifican el uso de maquinaria pesada para agilizar el proceso.
Este operativo da continuidad a la acción anunciada por el presidente José Raúl Mulino el 30 de diciembre de 2025, cuando instruyó a la AAUD a asumir la gestión de la recolección de residuos en San Miguelito ante el riesgo de que la situación derive en problemas de salud pública.
Esta recolección se financia con partidas extraordinarias descentralizadas asignadas por el Ministerio de Economía y Finanzas, por un monto estimado entre 650 mil y 700 mil dólares, destinadas a respaldar los trabajos de limpieza y barrido.
La intervención también se realiza en coordinación con la Alcaldía de San Miguelito, cuyo contrato con el operador de recolección actual termina el 18 de enero. A partir del 19 de enero, se prevé la entrada de nuevas empresas contratadas para la prestación del servicio regular de aseo en el distrito.
Según las autoridades, esta operación busca restablecer el servicio, eliminar puntos críticos de acumulación de desechos y prevenir riesgos para la salud pública, además de facilitar la transición hacia una nueva administración del servicio de recolección.